domingo, 10 de febrero de 2013

Pequeños tesoros. Relieves en la pared del Claustro

Hacía mucho que no escribía algo dedicado a alguno de esos pequeños tesoros, casi desconocidos, que tanto abundan en León.

En el exterior del muro norte del Claustro de la Catedral de León, frente a la entrada del actual Hospital de San Juan de Regla, se pueden observar unos relieves de grandes proporciones que suelen pasar desapercibidos.

La razón de su tamaño y de las extrañas formas en que están representados, radica en el lugar para el que fueron diseñados originalmente: el remate barroco del Hastial Oeste del templo (la fachada principal, por la Plaza de Regla). Para tan gran altura y perspectiva, eran necesarias unas dimensiones y proporciones que a la altura actual quedan desvirtuadas.


Durante la enorme restauración "en estilo" que se llevó a cabo en el s.XIX, siguiendo la doctrina del francés Viollet Le Duc se decidió rehacer toda la parte superior con unas formas "más góticas" y todo el remate barroco fue desmantelado. Los enormes pináculos en espiral se pueden ver hoy en día en el patio del claustro, entre otros muchos elementos que sufrieron igual destino, totalmente descontextualizados y sin que quien los ve, sepa qué hacen allí.

En el magnífico libro de Ignacio González-Varas, titulado La Catedral de León. Historia y restauración (1859-1901) podeis encontrar esta estupenda ilustración que compara el hastial que hoy podemos ver (izquierda) con el original desmontado (derecha). Justo por encima del rosetón, se aprecia el lugar donde estuvieron colocadas esas imágenes.


El libro se puede consultar on line a través de la biblioteca Digital Leonesa de la Fundación Saber, aquí.

La mayoría de las catedrales góticas están dedicadas a la Virgen y se denominan Santa Iglesia Catedral de Santa María. Por esa razón, en el momento en que se decidió concluir la fachada principal en el barroco, se incluyó esta escena de la Anunciación que incluye las figuras de la Virgen y el Arcángel Gabriel, la paloma del Espíritu Santo, símbolo de la Inmaculada Concepción, y el búcaro (o jarrón) de azucenas, en medio de las dos figuras, que es una de las alegorías de la Virgen incluidas en las Letanías y el Cantar de los cantares, como símbolo de su pureza.

Es una lástima que hoy se vean relegadas a ese lugar secundario pero al menos no han desaparecido y, además, se pueden observar desde un punto de vista más cercano que aquél para el que fueron esculpidos.

Saludos a todos. Nos vemos por León.

sábado, 2 de febrero de 2013

Gracias, Ponga.

Pocas personas habrá que conozcan más y mejor el patrimonio leonés que Juan Carlos Ponga. De prodigiosa memoria, almacena en sus recuerdos cantidades ingentes de información que podrías estar escuchando durante horas.
Primero tuvimos la suerte de que plasmara gran parte de esa información sobre la capital leonesa en el libro "León perdido", que yo procuro tener siempre a mano y consulto a menudo, a veces por simple placer.


Ahora, descubro por el blog de la asociación FOCUS de fotógrafos leoneses que ha donado una importante colección de fotografías a la Fototeca del Ayuntamiento de León, como ya había hecho antes con la Filmoteca de Castilla y León.
Yo siento un gran cariño y admiración por Ponga por muchos motivos, pero quizá el principal sea la generosidad con la que comparte sus coocimientos acerca de lo que es de todos, para intentar que nosotros compartamos con él esa pasión y la lucha para mantenerlo, si es posible, o recordarlo si ya lo hemos perdido.
Por eso, quería darle las gracias desde aquí. Dicho queda.

Saludos a todos. Nos vemos por León.