jueves, 11 de julio de 2013

Mi OTRA Roma. Basílicas paleocristianas, mosaicos, reliquias, mausoleos y ninfeos

Las rutas temáticas son una forma muy personal de viajar y Roma es una espectacular ciudad en la que resulta particularmente interesante hacerlo.

Mi ruta, esta personalísima ruta de la que me permito el lujo de hablar aquí ahora, está plagada de edificaciones romanas, paleocristianas y medievales, repletas de mosaicos, sorprendentes reliquias y, sobre todo, ruinas cuyos detalles constructivos y arquitectura te permiten ver los modelos y comprender su pervivencia. El otro detalle especial radica en ser hitos que no suelen visitarse, salvo por casualidad o por que alguien te los recomiende expresamente.


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La mayor parte de los sitios incluidos se pueden encontrar siguiendo una ruta a pie desde Termini y el resto, son accesibles desde esta misma plaza, en la que siempre hay un bus adecuado para llegar a cada sitio. No pretendo llenar este artículo de detalles sobre cada uno, por lo que me permito incluir los respectivos enlaces a la wikipedia, en español siempre que sea posible o, en su defecto, al menos en italiano.

Como digo, es una ruta muy personal, pero por si alguien está interesado, nada mejor que compartirla públicamente.

Al lado de Termini se alza la Basílica de Santa María la Mayor (Santa Maria Maggiore), una de las cuatro papales de la ciudad, que suele estar incluida en los recorridos turísticos (En ella se venera como reliquia la Cuna de Cristo que se expone por navidad, sí habeis leido bien). Desde aquí, la ruta propuesta a pie tiene unos 6,5 km, si no te desvias hacia San Lorenzo.

1. Casi al lado, se encuentra la basílica de Santa Pudenciana, considerada durante mucho tiempo como la más antigua de Roma, edificada sobre una casa patricia romana y con el mosaico absidial más antiguo de la ciudad, fechado a fines del s. IV. No dejeis de dar la vuelta por la Via Cesare Balbo para contemplar el pórtico trasero.


2. En las cercanías, se encuentra la pequeña basílica altomedieval de Santa Práxedes. Está en la lista por dos razones: sus espectaculares mosaicos y su relación con el momento en el que cobra auge la acumulación de reliquias de mártires y relacionadas con Cristo, en el s. IX (en el caso de esta basílica, la columna de la flagelación).


3. Desde allí, descendiendo por la Via Merulana y luego por la Via Mecenate, se rodea el Parco del Colle Oppio, con restos de las Termas de Trajano, construidas sobre la Domus Aurea. Llegando a la Via Labicana, al otro lado, se encuentra San Clemente. Es uno de los lugares más fascinantes de Roma por la mezcla y evolución de cultos. La que hoy podemos ver es medieval (una de las pocas que conserva Roma sin posteriores modificaciones excesivas, excepto por la decoración) y que se construye sobre un mitreo (visitable, imprescindible) y una basílica paleocristiana anteriores, ampliando terrenos y unificando con una sola construcción. Espectacular el recinto interior de la Scola Cantorum, precedente de los coros catedralicios.


4. Enfrente de la colina que se ha descendido, se eleva la del Celio, en la que se encuentra San Esteban (Santo Stefano in Rotondo). Levantada en el s.V, es la primera iglesia de Roma con planta circular y tiene varios deambulatorios concéntricos. Se conserva en ella una antigua silla papal (cátedra) atribuida a San Gregorio Magno (s.VI). Bajo ella también hay un mitreo, pero no es visitable.


5. Siguiendo la Via que lleva su nombre, se llega a San Juan de Letrán (San Giovanni in Laterano), la Catedral de Roma. En la misma plaza, se alza un edificio singular, el que alberga el llamado Sanctum Santorum por contener la mayor cantidad de reliquias de la cristiandad. Lo verdaderamente llamativo es que la reliquia que le da el nombre, Scala Santa, se debe a la Escalera de permite subir hasta ese recinto, de la que la tradición cuenta que Elena, la madre de Constantino, mandó traer del palacio de Pilatos en Jerusalén, manchada con la sangre de Cristo. Por esa razón, precisamente en Semana Santa, se convierte en lugar de peregrinación y los fieles la ascienden rezando de rodillas. Actualmente los 28 peldaños de mármol están recubiertos con madera para protegerlos, pero han dejado en ellos huecos a través de los que ver la manchas de sangre. (Nota: sólo es posible subirla si se hace de rodillas; si no estás dispuesto, puedes utilizar cualquiera de las laterales).


La zona es un sitio ideal para hacer una parada a comer y admirar la puerta de San Giovanni y la muralla romana. Sí, en la plaza hay un McDonald's, cómo no. Pero antes de eso, os aseguro que es mucho mejor la opción del PastaritO, una franquicia de pasta y pizza, bastante maja. Ojito con el sablazo de un panino (lo más parecido a un bocata) y una bebida en un puesto callejero.

Si aún te sientes con fuerzas, siguiendo por el Viale Carlo Felice y pasando al lado de la Santa Cruz (Santa Croce in Gerusalem, también atribuida a Santa Elena originalmente y repleta de la mayor colección de relicarios con todo tipo, tamaño, material y forma, conteniendo trozos de madera suficientes para hacer varias cruces), se llega a la Puerta Mayor.

6. En italiano, Porta Maggiore, da nombre a una plaza de tráfico caótico (sí, más de lo usual en Roma) que empeora con la estación de tranvía. En el medio, se alzan los restos de una de las puertas monumentales de la ciudad en la que confluían 8 de los 11 acueductos que llevaban agua a la ciudad, alguno de los cuales aún es visible también en la propia plaza. Es espectacular contemplarlo a pesar del desastroso entorno. En las inmediaciones hay una basílica neopitagórica que, lamentablemente, no es visitable.

 

7. Desde esta plaza, se puede coger un autobús que, a lo largo de la Via Cassilina, te lleve hasta las inmediaciones del Mausoleo de Elena. Las ruinas de la tumba de la madre de Constantino, a quien se atribuyen tantos méritos arquitectónicos y de recuperación de reliquias en la tradición cristiana, se limitan hoy a un pequeño recinto vallado, totalmente descontextualizado.

8. Por la Via Giovanni Giolitti, se llega a otros restos romanos llamados Templo de Minerva erróneamente, por una estatua de esta diosa hallada cerca. Su planta es un polígono de 12 lados con cúpula. No está claro si es un Ninfeo o parte de una construcción termal pero, en cualquier caso, es una ocasión espectacular de contemplar las secciones de los muros y la cúpula de un edificio romano del s. IV, dado su estado ruinoso.


Ni Porta maggiore ni esta Via son muy recomendadas a los turistas, pero yo jamás tuve ningún problema en la zona. Al lado de este Templo, hay un pasadizo que atraviesa bajo las vías del tren que llegan a Termini. Al otro lado, se encuentran otra vez las murallas y, fuera de ellas, la Via Tiburtina. A lo largo de esta, tienes el Barrio (Quartiere) de San Lorenzo, el más bohemio y alternativo de la ciudad, repleto de clubs nocturnos, artesanos y, sobre todo, estudiantes, puesto que también se encuentra en él la Universidad de La Sapienza (cuyos edificios principales son ejemplo de la arquitectura de la época de Mussolini). En cualquier caso, antes del pasaje se puede coger un bus que te lleva al Piazzale del Verano o al centro de la ciudad, en su ruta contraria.

9. El barrio recibe su nombre de la Basílica de San Lorenzo Extramuros (San Lorenzo Fuori le Mura). Es una de las 5 basílicas patriarcales de Roma pero su relativa lejanía de los circuitos turísticos la hacen más desconocida. El original se considera del s. VI, incluidos los mosaicos, pero tiene muchos añadidos medievales y una gran reconstrucción contemporánea, porque resultó muy dañada por un bombardeo durante la II Guerra Mundial. Es impresionante por la gran cantidad de elementos romanos reaprovechados en ella.

 

Se puede volver en bus por la Via Tiburtina hacia el centro de la ciudad (la misma línea tiene parada en Santa María la Mayor).

10. Tanto si optaste por acercarte a San Lorenzo como si decidiste seguir la ruta a pie de vuelta a Santa María Mayor, queda una parada digna de ver. En el parque Vittorio Enmanuelle II, se alzan los restos conocidos como los Trofeos de Mario, que en realidad son el gigantesco Ninfeo de Alejandro. Un castellum acquae, es decir, un lugar hasta el que el acueducto llevaba el agua y en el que se decantaba, limpiaba y distribuía por la ciudad, pero en el que a su vez, se construía una fuente, generalmente monumental y denominada, con el tiempo, ninfeo (Ni todas las ninfas lo eran del agua ni todas las fuentes ninfeos, pero en épocas posteriores se redujo el concepto). La espectacularidad que debió tener este ejemplo concreto hace que sea considerada la inspiración para tantas otras fuentes monumentales posteriores de la ciudad.


11. Fuera de esta ruta a pie, queda un monumento que no deberías perderte por nada si visitas Roma. Se trata del conocido como Complejo de Santa Inés (Sant'Agnese) que incluye unas catacumbas (visitables), la propia iglesia de Santa Inés, del s. VII, y los restos romanos compuestos por la basílica del s. IV y el Mausoleo de Constanza, la hija de Constantino.

La basílica original, a pesar de estar en ruinas, permite apreciar un elemento único: su planta con forma de circo romano. Es un modelo muy raro y cuyos ejemplares han desaparecido o han sido ocultados por obras posteriores, siendo este el único que es visible. Además, en los muros es posible admirar el tipo de aparejo propio de este período y denominado, precisamente por ello, constantiniano.

El Mausoleo hoy es una iglesia, pero es el modelo romano perfecto de monumento funerario de planta centralizada decorado con mosaicos del s. IV.


12. Para comprender la diferencia y conocer el origen de este tipo de edificaciones en el mundo romano, hay que visitar el Mausoleo de Augusto, del que la tradición dice que se inspiró en el de Alejandro Magno en Egipto. Este monumento está bastante alejado (geográficamente) de todos los demás aquí mencionados y esa zona se merece su propia ruta. Es posible que lo hayas visitado junto con el Ara Pacis pero, si no es así, no dejes de hacerlo.


Todo el mundo tiene lugares favoritos en los lugares que visita. Por lo que a Roma se refiere, estos son algunos de los mios. ¿Los conoceis? ¿Cuales son vuestros imprescindibles en Roma? Dejad comentarios sobre ello, serán muy bien recibidos.


Saludos a todos. Nos vemos por León.